Esto es inédito en la democracia española: el presidente Pedro Sánchez viajará a Ankara, para asistir a la Cumbre de la OTAN, sin su esposa Begoña Gómez, a quien el juez Juan Carlos Peinado le ha retirado el pasaporte; dado que está en medio de una investigación, por varios supuestos delitos de tráfico de influencias, con la Universidad Complutense
En medio de esta humillación para el mandatario Sánchez, los demás líderes políticos asistirán acompañados por sus respectivas esposas para una agenda colateral que ya les tienen preparada en Turquía.
A este convite, además, los líderes europeos llevarán bajo el brazo todos los argumentos posibles para demostrarle a Trump que no solo gastan más en defensa, sino que, encima cada vez dependen más de las armas norteamericanas.
De acuerdo con la OTAN y el Sipri, a raíz del movimiento belicista del Kremlin, todos los países europeos han vuelto a gastar en seguridad, defensa y armamento como no lo hacían desde la Segunda Guerra Mundial. Hasta la rezagada industria bélica europea hoy cobra protagonismo y la Comisión Europea destina programas especiales para financiar la inversión militar.
Los países más cercanos a las fronteras con Rusia, como los Bálticos además de Polonia, Hungría, Rumanía y Alemania han sido los primeros en aumentar sus presupuestos militares. Mientras el Kremlin ha reformulado sus presupuestos para destinar más a su industria bélica.
“El gasto militar de Rusia alcanzó los 149 mil millones de dólares en 2024, un aumento de 38% respecto a 2023 y el doble del nivel observado en 2015. Esto representaba el 7.1% del PIB de Rusia y el 19% de todo el gasto público ruso. En comparación, el gasto militar total de Ucrania creció 2.9% hasta alcanzar los 64 mil 700 millones de dólares, esto es, el 34% de su PIB”, de acuerdo con el Sipri.
Y, aunque, la guerra entre Israel y Hamás (desde el 7 octubre de 2024) ha incrementado la compra de armamento en Medio Oriente, no se le compara con las presiones que desde la Casa Blanca han sido ejercidas para que Europa adquiera más armamento norteamericano.
En la opinión de Mathew George, director del Programa de Transferencias de Armas del Sipri, mientras las tensiones y conflictos en Asia, Oceanía y Medio Oriente continúan impulsando las importaciones masivas de armamento, el fuerte aumento de los flujos de armas a los estados europeos elevó las transferencias globales casi 10 por ciento.
“Las entregas a Ucrania desde 2022 son el factor más evidente, pero la mayoría de los demás estados europeos también han empezado a importar significativamente más armas para reforzar sus capacidades militares frente a una amenaza creciente percibida en Rusia”, puntualizó George.
Los estados europeos ejercieron el 33% de las importaciones globales de armas con Ucrania, Polonia y Reino Unido como los mayores importadores europeos en los últimos cinco años.
A COLACIÓN
Precisamente, el Sipri confirmó que Estados Unidos se ha consolidado como el exportador neto de armamento más relevante del mundo y es el principal proveedor militar de Europa: “Casi la mitad de las armas transferidas a los estados europeos, aproximadamente 48%, procedían de Estados Unidos; seguidas de Alemania con 7.1% y Francia con 6.2 por ciento”.
¿Qué es lo que más vende Estados Unidos a Europa? Katarin Djokic, investigadora del Programa de Transferencias de Armas, comentó que especialmente el Pentágono vende aviones de combate y sistemas de defensa aérea de largo alcance.
La Comisión Europea debate cómo impulsar su propia industria militar y destinar más inversión a crear armamento propio y no depender tanto de Estados Unidos. Alemania viene advirtiendo que usar las armas norteamericanas significa subordinarse a las reglas de Washington: en sus recambios; su entrenamiento; el aprendizaje de su know how; y, el uso, de sus talleres para el mantenimiento.
Pero no parece que vaya a ser rápido, ni sencillo, que Europa tenga su gran industria armamentística. Por lo pronto, a nivel global, Estados Unidos se ha consolidado como el principal proveedor de armamento con un 43% del mercado.
En el renglón del comercio de armas, Estados Unidos exportó siete veces más que China y cinco veces más que Rusia: entre, 2021 y 2025, Estados Unidos vendió armas a 99 países de los que 35 están en Europa y solo 12 en Medio Oriente; el resto en varias partes del mundo. Es la primera vez que los países de Medio Oriente quedan en un segundo plano.