Ante nuestras narices ha surgido otro poder que es más fuerte que cualquier otro y que, no solo puede llegar a controlar nuestras vidas, nuestras metas, también nuestra economía y condicionar a nuestra sociedad. El poder del mundo tecnológico cada día es más creciente y dominante.
Hace unos días, Euronews difundió que las tecnológicas norteamericanas han alcanzado un valor de mercado que supera el PIB de Europa: “Nvidia, por ejemplo, ha superado la capitalización bursátil de Alemania, la tercera economía del mundo y la primera de Europa,y ha superado el PIB previsto de Alemania para 2026”.
Las cinco mayores empresas tecnológicas de EUA valen más que las principales economías europeas; por ejemplo, Nvidia con una capitalización bursátil de 5.7 billones de dólares vale más que el PIB de Alemania o el de Japón o Reino Unido. Y, Alphabet y Apple superan el PIB de economías europeas como Francia, Italia y España.
¿Hasta qué punto debemos intranquilizarnos con todo lo que está pasando? Aquí en Europa, los expertos en finanzas y mercados bursátiles se preguntan, si está formándose una burbuja impulsada por la Inteligencia Artificial que pueda significar un riesgo. No son pocas las bolsas cuyas ganancias están siendo alentadas por un segmento formado por empresas tecnológicas.
A medida que el entusiasmo por la IA transforma los mercados y concentra el riesgo, aumentan las dudas sobre si el auge refleja un crecimiento duradero o la forma familiar de una burbuja especulativa que pinchará en cualquier momento.
Hay empresas como Nvidia, Amazon, Google y Microsoft con una enorme capitalización bursátil. Los expertos temen que la euforia en torno a los avances de la IA esté provocando una burbuja que pronto podría estallar y causar grandes pérdidas en los mercados bursátiles. Los inversores empiezan a preguntarse si todo ese dinero que están comprando en acciones se justificará en logros importantes derivados de la inteligencia artificial.
En Europa, hay inquietud porque si se produce una caída repentina del mercado, los balances de los agentes no bancarios en la zona euro podrían verse bajo presión. Todavía en la Unión Europea no superan el trauma derivado de la crisis de las subprime que desató una recesión de más de una década en varios países europeos.
A COLACIÓN
A la pregunta de, ¿cómo se forma una burbuja? ¿Es el sector de la IA demasiado grande para quebrar? Al respecto, Itay Goldstein, explicó para la Universidad de Pensilvania que en esencia se produce una burbuja financiera cuando los precios de los activos suben significativamente por encima de su valor fundamental. Ya sea una acción, un bono, un título, un bien inmueble o incluso, una criptomoneda.
Mientras que en la opinión de Gumersindo Ruiz hay cinco riesgos que no deben perderse de vista en momentos que los economistas y académicos analizan las señales actuales en el mercado:1) La actual volatilidad muy reducida en los mercados de acciones es menor que la observada en los bonos de deuda; 2) una concentración en pocas compañías, principalmente norteamericanas, que solo en el Nasdaq 100 estas siete empresas representan el 43.6% de la capitalización total; 3) el riesgo añadido de los bonos del Tesoro de Estados Unidos con un déficit fiscal descontrolado.
Luego están las otras dos a tomar en cuenta: 4) La expansión de las criptomonedas; y, 5) la fragilidad en liquidez, endeudamiento y opacidad del sistema no bancario, que amplificaría el estrés en una crisis.
Ruiz quien tiene una dilatada carrera como economista en España y llegó a ejercer de presidente de la Caja de Antequera, él destacó que la primera idea clave que persiste es la fragilidad en los mercados financieros relacionada con la IA. “Y el riesgo es tal que compañías de seguros como AIG, Great American o WE Berkley no cubren los asociados con aplicaciones de IA por temor a fallos y mal uso en chatbots”.
Además, no es un mundo fácil de entender: es un nuevo horizonte que se expande en el conocimiento del ser humano así es que habrá que estar muy al pendiente de temas como el software con desarrollos imaginativos de autogeneración; de máquinas y almacenaje de datos así como de chips para que todo funcione. E incluso de la geopolítica y la geoeconomía de los componentes y minerales de tierra raras en una compleja red internacional marcada por las tensiones.
Para quien fuera consejero delegado del Grupo Financiero Unicaja, ante una caída en las cotizaciones accionarias, no se esperaría una afectación por igual para todas las empresas. Es decir, se cree que la corrección no generaría un efecto dominó como sí ha sucedido en otros sectores en años anteriores como en el bancario. La realidad es que este es un fenómeno nuevo y poderoso y nadie a ciencia cierte sabe si cuando pinche esta burbuja terminará llevándonos a una nueva crisis.