La Encíclica Magnífica Humanitas del Papa León XIV pone el foco en la supervivencia del ser humano ante los retos como el cambio climático; la tecnología y la Inteligencia Artificial, entre otros factores. Sin embargo, debería hacerse un mayor esfuerzo para hacer justicia por todos los abusos cometidos por los miembros de la Iglesia Católica.
También, trabajar en un mayor código ético para prevenir y evitar que estos casos no vuelvan a suceder jamás. Y, es que pedir perdón no basta: a la reparación del daño debe añadirse un mea culpa, mucho más explícito y, sobre todo, tomar el control en manos del Vaticano de estas ovejas negras.
Todos los casos son dolorosos… todos los casos son deleznables. Lo más lamentable son aquellos silenciosos que nunca salieron, ni saldrán a la luz pública; por el miedo, el bochorno, la vergüenza; porque ya habrá víctimas que fallecieron y se llevaron ese secreto maldito a sus tumbas. O, bien porque ya habrán muerto esos curas pederastas y abusones.
En Estados Unidos, diversos informes relacionados con estos casos ubicaron más de 16 mil 276 denuncias por abuso sexual a lo largo de casi siete décadas en este país.
Por su parte, en Europa, de acuerdo con el Defensor del Pueblo, en España unas 440 mil personas padecieron múltiples abusos sexuales en un contexto religioso, cifra que representa el 1.13% de los adultos en España.
En Italia, hay más de un centenar de casos y en el propio Vaticano, cunden rumores desde hace décadas sobre la misteriosa desaparición de una adolescente de 15 años, de nombre Emanuela Orlandi. Ella desapareció en 1983.
Francia, es otro país con centenares de miles de casos: de acuerdo con la Comisión Independiente sobre el Abuso Sexual en la Iglesia (CIASE) entre 1950 a 2020, al menos 216 mil niños en Francia fueron abusados sexualmente por sacerdotes y miembros de órdenes religiosas.
La prensa gala ha publicado reiteradamente que: “Los sobrevivientes hablaron de silenciamiento, de manipulación bajo la apariencia de autoridad religiosa, y de cicatrices psicológicas de por vida. Muchos describieron cómo los sacerdotes explotaban su posición de confianza, haciendo que los niños creyeran que el abuso era normal o incluso espiritualmente justificado”.
A COLACIÓN
La noticia ha salido directamente del Vaticano: el papa León XIV sostendrá un encuentro con varias víctimas de abusos sexuales durante su visita oficial a Francia que acontecerá, del 25 al 28 de septiembre, próximo.
El pontífice prometió que la Iglesia Católica haría esfuerzos adicionales para abordar este problema que engloba a cientos de personas que han denunciado haber sufrido agresiones y abusos sexuales por parte de clérigos en varios países.
“Durante su siguiente viaje apostólico a Francia, el Papa León XIV se reunirá en privado con personas que han sido víctimas de abusos dentro de la Iglesia. Las propias víctimas estarán involucradas en la preparación de esta reunión”, de acuerdo con El Vaticano.
La visita del pontífice a Francia llega en un momento en que la Iglesia ha tenido que lidiar con diversas divisiones sociales, políticas, éticas y teológicas; el Papa intenta conciliar todos los intereses tanto al interior de la Santa Sede como en el exterior.
Esta reunión, en Francia, es un primer acercamiento con los abusados en tiempos en que siguen creciendo las denuncias y las víctimas exigen una reparación del daño.
En mayo pasado, en Francia, un grupo que representa a víctimas de abusos sexuales de un colegio católico, cerca de Lourdes, solicitó una audiencia con el Papa con la finalidad de presentar una serie de planes de reforma para que la Iglesia aborde mejor estos lamentables hechos.