Por la información que me han proporcionado, un numeroso grupo de migrantes rodeó un vehículo militar que se encontraba ocupado por varios soldados y les arrojaron piedras de gran tamaño obligando a huir a los soldados quienes también recibieron golpes y pedradas en la cabeza. Los soldados no llevaban armas.
La reacción a este hecho es de profunda irritación, varios legisladores se lo han recriminado a Félix Bolaños, ministro de Justicia, así lo hizo Cuca Gamarra, parlamentaria del Partido Popular (PP) quien condenó dicha acción y pidió al gobierno que preside Pedro Sánchez dotar de mayores medios militares a Ceuta y la expulsión inmediata de los ilegales. Esto va a acabar mal.
Me he puesto en contacto con Marco Antonio Gómez, presidente de la Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME) quien me manifestó su indignación por lo acontecido y alertó del riesgo de una mayor escalada.
Gómez refirió que solicitó a Defensa información sobre los protocolos de actuación del personal desplegado y aplicar con urgencia nuevas medidas de protección.
Además, me explicó que, en la madrugada, cuatro militares destinados en labores de vigilancia en la zona de Benzú, en Ceuta, en apoyo a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, fueron víctimas de “una emboscada violenta” perpetrada por un grupo numeroso de personas migrantes en situación de entrada irregular.
“Según la información trasladada por fuentes oficiales, entre 30 y 40 individuos rodearon el vehículo no blindado en el que se desplazaban los efectivos, lanzando piedras de gran tamaño y obligándoles a abandonarlo para huir a pie mientras eran perseguidos y golpeados”, dijo Gómez.
La intervención de Policía Nacional, Guardia Civil y el Servicio Marítimo permitió detener a doce personas y auxiliar a los militares, que presentaban diversas lesiones. Este grave incidente evidencia la creciente presión en la ciudad autónoma y la vulnerabilidad operativa del personal militar desplegado.
“Desde ATME expresamos nuestra máxima preocupación por la gravedad de los hechos y por la situación de riesgo extremo a la que se vieron expuestos los cuatro militares, quienes se encontraban desarmados y, según se estima, sin medios de protección adecuados”, de acuerdo con Gómez.
La Asociación considera imprescindible que Defensa revise de manera urgente los protocolos de despliegue, los medios asignados y la coordinación con el ministerio del Interior para evitar que situaciones como la vivida puedan repetirse.
“Asimismo, recordamos que el personal de tropa y marinería desempeña funciones esenciales para la seguridad del territorio nacional y debe contar con garantías suficientes para ejercer su labor con seguridad y claridad jurídica”, subrayó Gómez.
A COLACIÓN
A raíz de la invasión del 30 de julio, por miles de inmigrantes ilegales la mayoría llegados desde Marruecos, Ceuta se ha convertido en una pasarela política. En lo personal, me ha sorprendido saber, que antes de esta terrible situación ningún ministro había ido jamás a Ceuta.
Ahora ha cobrado un valor electoral fundamental de cara a las elecciones generales de 2027. Sin lugar, a dudas, no debería olvidarse jamás su valor estratégico en África y que, además, es históricamente territorio español muchísimo antes de que Marruecos fuese constituido como país.
Y, como no se resuelva pronto la expulsión de los miles de inmigrantes que permanecen en las calles ceutíes, aquí pasará algo muy gordo. La ineptitud del gobierno sanchista es más que evidente y está dejando que el problema crezca.
Hay mucha consternación entre los españoles por la demora y la dejadez con la cual el gobierno está gestionando, por llamarle de alguna manera, la crisis migratoria ceutí. En las tertulias de la televisión, la gente se pregunta si es que los servicios de Inteligencia marroquíes saben algo del presidente Sánchez y, por ello el mandatario español muestra tanta diligencia con la monarquía marroquí. Tiempo al tiempo…