– Iba en grupo y a todos los detuvieron.
LAREDO, Texas.- Un hombre que pretendía cruzar de manera indocumentada hacia la ciudad de Laredo, Texas, fue rescatado por la unidad de Marines de la Patrulla Fronteriza de este sector, debido a que presentaba serias dificultades para mantenerse a flote, por lo que una vez evaluado por médicos fue entregado a la estación sur de esta corporación fronteriza, informaron las autoridades.
De acuerdo al reporte oficial, el indocumentado fue localizado en el área de Laredo luchando por no sumergirse durante varios minutos, lo que alertó a los agentes para trasladarse hasta el lugar a bordo de una lancha, ya que la persona luchaba desesperadamente para no ahogarse en las peligrosas aguas del río Grande (Bravo).
Aunque el incidente ocurrió el 29 de agosto, apenas fue informado a los medios de comunicación este día, reportando que ocurrió al filo de las 07:30 horas al ver que el indocumentado luchaba desesperadamente para mantenerse en la superficie.
Al llegar el bote de la Patrulla Fronteriza llegaron hasta donde se encontraba el hombre y lo sacaron del agua, para e inmediato contactar con los médicos de emergencia que evaluaron el estado de salud el hombre para luego ser entregado a los agentes asignados a la Estación Laredo Sur, en donde se evalúa si situación migratoria.
El contexto de este rescate fue que el hombre formaba parte de un grupo de seis indocumentados que intentaban ingresar de manera indocumentada hacia el lado estadounidense, los que también fueron detenidos por los agentes fronterizos para ser procesados de acuerdo a como lo establecen la leyes migratorias de estados Unidos.
“Este rescate es un recordatorio de lo peligroso que puede ser el Río Grande y de lo rápido que un intento de cruce puede convertirse en una emergencia mortal”, dijo Desi De León, agente jefe de patrulla del sector de Laredo.
De este caso, dijo la agente que los oficiales de la Patrulla Fronteriza tienen el deber de hacer cumplir la Ley y asegurar la frontera, aunque también tienen la responsabilidad de proteger la vida de las personas cuando se encuentren en una situación de riesgo inminente.
El Río Grande sigue siendo una de las zonas de cruce más peligrosas a lo largo de la frontera suroeste. Las corrientes fuertes, los cambios de profundidad, la fatiga y las condiciones cambiantes del río pueden abrumar a una persona en cuestión de segundos, incluso en zonas que pueden parecer tranquilas desde la superficie.
Ante este tipo de situaciones, de acuerdo a la versión de la oficial De León, las organizaciones criminales trasnacionales así como los traficantes de personas dedicadas a la explotación de personas vulnerables, los animan a cruzar de manera peligrosa sin tomar en cuenta los riesgos, y a costa de su beneficio económico ponen en riesgo la vida de estas personas.
El llamado que hace la agente Desi es que quienes pretendan cruzar de manera indocumentada por esta área del río, no lo hagan porque no es seguro y porque los traficantes no les garantizan su seguridad.


