Especulaciones van y vienen sobre el poder tras el trono en el presente sexenio presidencial, incluso hay fuertes adjetivos que han calificado al segundo piso de la transformación.
En base a lo anterior, se infiere que con el poder político en sus manos, el expresidente originario de Macuspana, Tabasco, se convirtió en más intolerante a cualquier opinión que contradijera la más mínima de sus expresiones, porque entonces indilgó adjetivos que cayeron en la ofensa hasta personal y no faltó en el campo de la profesión.
Terminado oficialmente su periodo presidencial, Andy López -papá-, dijo descansaría en su rancho, huerta, quinta o terruño llamado con muy mal gusto, ubicado en Palenque del estado de Chiapas. Por cierto, nadie ha explicado porqué no se quedó en su estado natal y tuvo que irse al trópico del estado vecino.
El caso es que al finalizar el mes de la patria de este 2026, los medios de comunicación señalan que dio señales para anunciar la ¿creación? de un nuevo libro cuya autoría se adjudica con un ‘simbólico’ título: “Pueblo”
La periodista mexicana Carmen Aristegui en su noticiero matutino del jueves pasado “…respondió a los dichos del expresidente Andrés Manuel López Obrador, quien en la presentación de su nuevo libro, la llamó ‘vocera de la derecha’, posición ideológica que después calificó como ‘neofascismo’…”. Escribió el periodista Miguel Vázquez.
El columnista de varias casas editoriales escribió que Carmen Aristegui dijo que se trata de acusaciones graves y señaló “…que, si López Obrador quiere hablar de fascismo o neofascismo, también debe analizarse lo ocurrido durante su gobierno y su continuidad en la actual administración.”
Otros periodistas también han expresado que el expresidente reapareció con la ‘espada desenvainada’ contra algunos medios de comunicación como prensa escrita, televisión y radio, amén de portales y plataformas en internet.
Desde luego que no faltó su insistente ataque contra columnistas, entre los que señaló al infaltable Carlos Loret de Mola, Joaquín López Dóriga y, desde luego, Carmen Aristegui, Carlos Marín, Carlos Alazraki Grossmann, Ciro Gómez Leyva, José Cárdenas y más.
El expresidente insistió en que grupos económicos y políticos nacionales y extranjeros protegen e influyen sobre los medios de comunicación en el país y con los vecinos del norte y algunos de Europa y, desde su perspectiva, son instrumentos de ‘manipulación’.
Tartufo señaló que los potentados mexicanos y los del extranjero “…que no nos ven con buenos ojos son los que dominan los medios de comunicación, que no son de comunicación, son de manipulación”, afirmó el creador de Morena.
El exmandatario en su nuevo libro dijo que ‘su obra’ señala más de dos siglos de historia política de México -inferimos es su percepción-, porque retomó algunos de los enfrentamientos que sostuvo con la prensa durante su sexenio y defendió nuevamente su política de reducción del gasto gubernamental en publicidad oficial.
El dueño de Morena impugnó aquello de que las redes sociales son una alternativa frente a lo que insiste en llamar ‘El Cerco Informativo de la Prensa, Radio y Televisión’ “…porque con la aparición de Twitter y Facebook nació la posibilidad inicial para políticos y ciudadanos de expresar su libre pensamiento para comunicarse sin depender de los medios tradicionales… aunque las mismas plataformas digitales, terminaron bajo el control de grandes intereses económicos.”
AL referirse a Carmen Aristegui dijo sin tapujos que “No es Carmen Aristegui, que engañó a la gente. Muchos hasta amigos nuestros, compañeros nuestros, pensaban que era la paladina de la libertad… se quitó la máscara… es una vocera de la derecha”.
El expresidente comparó las prácticas que atribuye a sus adversarios con las estrategias de propaganda utilizadas en la Alemania nazi y mencionó a Adolf Hitler y a Joseph Goebbels para referirse a la repetición de mentiras y las campañas de desprestigio.
Interesante es la reflexión sobre la aparición del expresidente López. Porque la duda es: Auxilia o perjudica la gestión presidencial de Claudia Sheinbaum Pardo, pese a la negación de indagatorias judiciales sobre los consentidos de Macuspana, incluyendo a su junior y sus amigos ¿Cómplices?