La información mediática sobre el conflicto contra el IMSS y su sindicato, empezó con el tema del desabasto desde insumos simples de curación, hasta medicamentos, médicos, hospitalización, saturación de pacientes, etc., etc., lo que origina el maltrato del derechohabiente a los empleados.
Sin embargo, el peine adecuado empieza a sacar las liendres de las cabecitas de los protagonistas y ya surgió el tema central del desacuerdo, cuando sale a la luz que Zoé Robledo Aburto, director general del Instituto oferta solo el aumento salarial del 2.9 % más un acumulado en prestaciones que rebasa el 4%, mientras los trabajadores solicitan el 4.9 y el sindicato oficialmente aceptaron lo que la empresa oferta.
De ahí que los trabajadores sindicalizados están pidiendo las dos cabezas principales, la del chiapaneco, Jr. del exgobernador y exsenador priísta, Edgar Robledo Rincón, Zoé de apellido materno Aburto. La otra cabeza es la del ‘líder’ sindical Rafael Olivos Hernández, secretario general para el periodo 2024‑2030.
La presiente con ‘A’ siguiendo la estrategia mediática,rechazó la crisis en salud del país, cuando se enteró de la gigantesca marcha que los trabajadores del IMSSestaban preparando paraestemartes 23 de octubre desde distintas ciudades de la República Mexicana.
En Palacio Nacional la presidente Sheinbaum insistió que a dos años de su administración “…no hemos estado cruzados de brazos…” acusando a la oposición y a los ‘bots’ en redes sociales de “subirse al tema”, aunque reconoció “algunas carencias”.
A dos años de su gestión y a ocho de ‘su Transformación’ afirma categóricamente que es muy necesario hacer “…un verdadero diagnóstico para poder atender lo que no está resuelto.” ¿Apenas?
Quizá sin querer queriendo, reconoció que existen trabajadores que fueron contratados en la pandemia de COVID y aún no tienen los contratos adecuados “…pues tiene que contratárseles porque no es justo que en el COVID se les haya pedido un esfuerzo extraordinario y que hoy no tengan las mejores condiciones laborales, todo eso lo vamos a atender”.
Vale la pena recordar que la pandemia fue declarada en el 2020 y concluyó en el 2022, lo que se infiere que ya por lo menos son seis años de que el gobierno de la Transformación no cumple la palabra empeñada. Tartufo concluyó su gestión dos años después de que se decretó concluida la pandemia… ahora ya van dos años del segundo piso…
Dice la científica llegada a presidente de México: “…de ahí a que haya una crisis del sistema de salud y que las cosas están funcionando muy mal y que todo está mal, tampoco. Además, hay que decirlo también, ha aprovechado la oposición y toda la ‘botiza’ -refiriéndose a los bots- que se suben al tema”, declaró.
Puede sonar a conciliación, pero también a advertencia cuando la presidente garantizó a los manifestantesque se les va a atender y llamó a que la protesta de este martes sea pacífica. Aunque nunca se comprometió a que no harían acto de presencia el ‘bloque negro’, como sucedió en Guadalajara este domingo y de la paz, terminó en violencia.
Finalmente volvieron a la verborrea oficialista con que se han terminado 34 hospitales nuevos con 1840 camas; la construcción de otros 15 para el IMSS, ISSSTE e IMSS-Bienestar; más acciones con 650 quirófanos rehabilitados, compra de 241 tomógrafos, 5 equipos para analizar cáncer, 676 mastógrafos, 37 aceleradores lineales y 52 resonadores magnéticos.
MILLÓN PARA LAYDA SANSORES
Por un fallo judicial por daño moral a la gobernadora Layda Sansores San Román, Eliseo Fernández Montúfarde MC, ex alcalde de Campeche y excandidato al gobierno de esa entidad, deberá pagar un millón de pesos.
Fernández Montúfar fue acusado de corrupción y violencia de género por lo que enfrenta varios juicios, aunque lo que se refiere al millón de pesos como sanción y a favor de la gobernadora de Morena, es por violencia de géneroy expresiones de carácter denotativo y misógino emitidas en redes sociales en el año 2022.
La sanción está en veremos porque los abogados de quien insistirá en buscar la candidatura al gobierno de Campeche por el MC, tiene un proceso de apelación, por lo que todavía no constituye una resolución firme. Eliseo Fernández asegura es ‘persecución política’