Mientras Trump acapara todos los reflectores, con sus amenazas y su política exterior beligerante, China en silencio continúa avanzando en sus proyectos tecnológicos, científicos y militares. Y, lo hace además introduciendo al torio en sus proyectos para ser una gran potencia: “China es la primera en transmutar torio en uranio para fisión nuclear”.
De acuerdo, con los medios de comunicación chinos: “Los datos físicos clave del protactinio-233 confirman el establecimiento exitoso de una cadena de conversión de núclidos de torio-232 a uranio-233 dentro del reactor. Este hito verifica preliminarmente la viabilidad técnica del ciclo del combustible de torio y consolida aún más la posición líder de China en la investigación de reactores de sales fundidas”.
En su época, Estados Unidos lo intentó y abandonó los experimentos con el torio a finales de la década de 1970 y luego fueron retomados con éxito por China, empecinada en lograr avances tecnológicos significativos en el renglón nuclear.
Los investigadores chinos han logrado una proeza al convertir un elemento inerte en un combustible nuclear de larguísima duración. Prácticamente, hay un hito que tenderá a cambiar la relación con el uranio que es más escaso que el torio, un elemento químico radiactivo más fácil de encontrarse en abundancia en la corteza terrestre. Utilizado en el campo de la energía es además más seguro y su gestión de residuos es más sencilla.
Para China, significa encontrar el camino hacia su independencia energética: de hecho, ya prepara el lanzamiento de diversos proyectos de gran magnitud propulsados a partir del torio. Entre los planes elaborados por el gobierno chino, siempre a largo plazo, figuran desarrollar el programa del torio en tres etapas hasta 2035: “El programa tiene como objetivo escalar de plantas experimentales a plantas de demostración de 100 megavatios, consolidando su liderazgo en tecnología nuclear de cuarta generación”.
¿Qué es el torio? De acuerdo con la Agencia Internacional de Energía Atómica (OIEA) se trata de un elemento químico con el símbolo Th llamado así en honor de Thor, el dios nórdico del trueno. Este material radiactivo pertenece a los actínidos y se encuentra en minerales como la monacita y la torita.
En la última década, tanto China como India, han estado realizando diversos proyectos para maximizar el uso del torio como un recurso potencialmente crucial en la búsqueda de combustibles alternativos.
Hace unos meses, China dio a conocer el hallazgo de grandes depósitos de torio en Mongolia que permitirían satisfacer la demanda de energía del gigante asiático durante 60 mil años.
A este respecto, la OIEA remarca que los depósitos recientemente descubiertos podrían producir 1 millón de toneladas de torio si se explotan por completo; las reservas confirmadas del país se sitúan en alrededor de 100 mil toneladas.
La OIEA explica que el torio tiene muchas cualidades partiendo de que es un elemento ligeramente radiactivo que es extremadamente abundante, de tres a cuatro veces más común en la naturaleza que el uranio y podría ofrecer una alternativa prometedora a la generación de energía nuclear convencional. Se cree que los reactores basados en torio son más seguros y eficientes que los reactores de uranio, al tiempo que producen menos desechos nucleares.
Si bien el torio es prometedor como una forma potencial de energía nuclear más limpia, segura y sostenible, la investigación y el desarrollo de reactores de torio aún se encuentran en gran medida en fase experimental.
China lleva décadas soñando con su independencia energética. El torio podría ser la clave de este hito, porque además de los buques de carga y la propulsión naval, la tecnología de reactores de torio de China podría alimentar rompehielos de propulsión nuclear, esenciales para sus crecientes intereses en la región del Ártico.
A COLACIÓN.
Aunque han surgido esfuerzos para aprovechar este recurso en Estados Unidos, hay en su interior, una división entre legisladores demócratas y republicanos, que no coadyuva al respecto.
Actualmente, Estados Unidos tiene 500 mil toneladas de reservas de torio e India, uno de los pocos países que trabajan activamente para incorporar torio en su programa de energía nuclear, posee las mayores reservas con 850 mil toneladas. También, Australia y Brasil, cuentan con importantes reservas de torio cada uno con 500 mil toneladas.
En 2022, el entonces senador republicano Tommy Tuberville, presentó la Ley de Seguridad Energética del Torio bajo el argumento de que emplear las reservas de este elemento químico sería una buena manera de eliminar gradualmente la dependencia de Estados Unidos del uranio de origen extranjero.
El legislador recordó al Senado que la tecnología de reactores de sales fundidas de torio se desarrolló originalmente en Estados Unidos, en el laboratorio nacional de Oak Ridge en Tennessee, bajo el programa de reactores de sales fundidas. Antes de la cancelación del programa en 1976, la tecnología desarrollada ya daba luces de que sería un recurso energético eficiente.