Que confluyan las elecciones generales anticipadas, que serán celebradas el próximo 29 de noviembre, con este escenario tan devastador de dos lamentables accidentes con trenes de alta velocidad, en un lapso de nueve meses, es de lo más inquietante. Ya, unas bombas a diversos trenes en el atentado del 11 de marzo de 2004 cambiaron el rumbo electoral.
Hoy, se cumplen 48 horas del gravísimo accidente ferroviario en España, entre dos trenes de alta velocidad, que circulaban desde Madrid hacia Andalucía. Desde ayer, España amaneció de luto nacional y así permanecerá en los próximos tres días.
El número de fallecidos sigue aumentando. En cuanto a los heridos hay cincuenta en estado grave y más de un centenar con golpes leves que ya han sido dados de alta de los respectivos hospitales. Las embajadas siguen pidiendo información a los hospitales para preguntar si hay ciudadanos de sus países afectados. Son 7 los mexicanos heridos y hay uno más desaparecido.
La pregunta aquí en España sigue siendo: ¿por qué ha sucedido esta nueva tragedia ferroviaria? En una primera hipótesis se baraja un error humano del centro de operaciones de ADIF, tras suceder una avería técnica, por una caída del sistema LZB.
El propio Óscar Puente, ministro de Transportes, afirmó en rueda de prensa que una avería informática, seguida de un error humano, causó el accidente que aquí en Europa destacan como, el más grave, acontecido hasta ahora.
El tren parado, gestionado por el operador ferroviario privado Iryo, llevaba a bordo a 147 pasajeros y se detuvo en las vías debido a una avería informática, según informó el ministro de Transportes de España.
Puente refirió que cuando hay una avería del sistema, un centro de control de 24 horas en Atocha toma el control: “Sin embargo, ha dado una decisión inexplicable de ordenar a los trenes que volvieran a circular sin ninguna restricción de velocidad”.
Por su parte, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez declaró que: “Toda España está de luto”. Además, prometió llegar hasta el final para conocer las causas del accidente sea un fallo en el sistema de seguridad o una negligencia humana.
En cuanto a, Alberto Núñez Feijóo, líder del Partido Popular, afirmó que España tiene derecho a saber qué está ocurriendo con su infraestructura y pidió una investigación a fondo.
Mientras tanto, el sindicato español CSIF, ha exigido la dimisión del ministro de Transportes, acusándole de convertir en chivo expiatorio a un responsable de tráfico y culpándolo de un error humano en la sala de control.
Desde las primeras horas del accidente han comenzado a circular firmas para exigir la dimisión del ministro de Transportes que debió haber dejado el cargo desde, el accidente ferroviario de Adamuz, sucedido el 18 de enero pasado. Ya se anuncian movilizaciones para exigir su renuncia.
A COLACIÓN
Al respecto, ¿qué es el sistema LZB? Viene de las siglas del término alemán Linienzugbeeinflussung, es un sistema de control ferroviario que permite supervisar continuamente la velocidad de los trenes y transmitir información sobre las condiciones de circulación.
Este sistema de protección supervisa continuamente la circulación de los trenes y puede activar el freno de emergencia cuando detecta que no se cumplen las condiciones de seguridad. Sin embargo, que un convoy disponga de este mecanismo no significa que cualquier accidente pueda evitarse.
“Para determinar si hubo un fallo del LZB en el siniestro de Toledo será necesario conocer los registros de los trenes, las señales que recibieron y las órdenes de frenado que se ejecutaron. Mientras no se publiquen los resultados de la investigación, no se puede atribuir el accidente a este sistema”, de acuerdo con información de ADIF.