El famoso silencio electoral en realidad se ha vuelto un escándalo ruidoso, que en ocasiones lleva destinatario, pero que en otras lanza buscapiés arbitrariamente para ver quién lo toma y luego comienza o sigue las declaraciones, sobre todo mediáticas. Todo depende.
Los golpes a un partido y otro en realidad se han presentado entre los azules y el tricolor, mientras los amarillos –en este sentido- se han ido por la libre, pese a los conflictos que se vaticinaban y los electores han sido todos para ellos.
Los golpes de toda naturaleza no han mermado desde el asunto del Moreira Gate y su salida de la presidencia del PRI, hasta la bomba que aventó Don Pedro Joaquín Colwel, nuevo presidente del tricolor, cuando anuncia su amenaza ante las autoridades electorales en contra de ‘Cocoa’ Calderón Hinojosa por una grabación donde se habla de ‘acarreo’, ‘billetiza’ y esas cosas que los del tricolor no conoce de su práctica, solo en ‘teoría’.
Lo peor para don Joaquín es que todo resultó una historia vieja, desde que los azules en Michoacán determinaban estrategias de selección de su candidato a la gubernatura, lo que provocó la evidencia del engaño para un hombre de la altura de Pedro Joaquín.
Apenas la semana pasada la guerra de las encuestas tomó partido y en conjunto hablan de que la defeña Josefina Vázquez Mota, de los azules avanza a pasos agigantados, al grado de que dejó en tercer lugar al peje Andrés Manuel López.
Sin embargo, la compañía encuestadora pagada por los amarillos del PRD, aseguran al tabasqueño que los azules ya alcanzaron a los tricolores, pero que López Obrador se mantiene en el primer lugar.
Desde luego que los escándalos se iniciaron –sobre todo en el PRI- porque la noticia del avance azul, la dio a conocer el presidente Felipe Calderón Hinojosa (2006-2012) en una reunión con banqueros y claro que el tricolor y el mismo PRD elevaron sus protestas y luego peor, en una fallida aclaración desde los Pinos, se les hizo ‘bolas el engrudo’.
Un lamentable error, hasta cierto punto comprensible, es la casa encuestadora de los amarillos, puesto que gozaba de buen prestigio y con los resultados que se anotan, la credibilidad se viene abajo en forma estrepitosa.
Los problemas interpartidos son fuertes y no porque Cavazos Lerma haya sido impuesto desde el centro como candidato a Senador por Tamaulipas, sino porque el domingo pasado, el Presidente Felipe Calderón estuvo en Tampico y su Alcaldesa, ‘también azul’, viajó a la capital para estar presente en el Primer Informe de la Sra. Pilar González de Torre, Presidente del DIF Tamaulipas.
El desaire de Magdalena Peraza Guerra, como primer autoridad del puerto y como miembro del PAN, fue porque don Felipe Calderón Hinojosa se fue de la lengua y aseguró que “Tampico es un nido de delincuentes y criminalidad”, aunque se ofreció a rescatarlo de ese flagelo.
La expresión presidencial provocó el enojo de la maestra Magdalena Peraza y como respuesta inmediata se negó a recibir al primer mandatario en el Puerto Jaibo, además que ante los medios lamentó el desacierto de sus palabras y rechazó que Tampico se encuentre cooptado en su vida pública.
No debemos omitir que Peraza Guerra solo está ‘prestada a los azules’, puesto que su partido, el tricolor, no quiso postularla para el cargo de elección popular que ahora tiene y que de plano, ella misma creía merecer y se fue con los azules… pero esta reacción, puede ser una reconciliación con el tricolor, puesto que es ahí donde dejó sus mejores años de militancia.
Volviendo los ojos al ‘sombrerito bailador’ se dio el inaplazable encuentro entre el matamorense candidato a Senador y Gustavo Cárdenas Gutiérrez y entre dimes y diretes el de la frontera solo alcanzó a decir: ‘¡bendita libertad de expresión!’, mientras el ex Alcalde victorense confía en que Cabeza de Vaca gane la senaduría a Cavazos Lerma.
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