Cuando se habla de cualquier cosa tendemos a calificar, y por lo general utilizamos dos escalas: del 1 al 10 o del 10 al 100, para evaluar el desempeño, resultados, trayectoria o lo que nos venga en gana. El caso es que siempre calificamos, y en las encuestas nos dicen que valoremos del 1 al 10 el grado de satisfacción o conocimiento de lo que nos quieren vender, ofrecer, regalar o simplemente, imponer.
En el caso de la gente que se dedica a la política, somos hasta cierto punto injustos: durante su gestión, alabamos cuanto hacen, pero al momento de concluir los condenamos, crucificamos, criticamos y no llenamos de decir cualquier cosa con tal de descalificarlos.
Cierto, hay cada político que no merece consideraciones, pero los hay y muy buenos, y hoy en día, la entidad cuenta con gente competente, que, esperemos, dentro de tres años nos den mejores notas que ahora.
Cuatro alcaldes tamaulipecos están en la lista de los más cumplidores, y por otra parte, tenemos que la diputada Guadalupe Flores de Suárez ha desempeñado una función como coordinadora del grupo parlamentario local digna de una calificación de excelente; en ambos casos, nosotros calificaríamos con un 10 el desempeño, de los alcaldes que fueron elegidos por nosotros para administrar los recursos públicos, y de la diputada Lupita, quien ha hecho gala de toda su experiencia para que la actual legislatura se maneje con cordura, altura política y ofrezca resultados que la ciudadanía sabe apreciar.
Everardo Villarreal, de Reynosa es ubicado en el número siete; Benjamín Galván, de Nuevo Laredo, en el sitio catorce, mientras que el matamorense Alfonso Sánchez se ubica en el sitio veinte y Miguel González Salum, de la capital, Victoria, está ubicado en el 26.
Este trabajo de calificación que llevado a cabo por el Gabinete de Comunicación Estratégica y se refiere al cumplimiento de los compromisos de campaña, haciendo a un lado la típica frase negativa que rezaba “promesas de candidato”, porque nunca cumplían lo que ofrecían.
Nos da gusto que haya 4 tamaulipecos, y claro que faltan muchos compromisos, pero hay que tomar en cuenta el estado en que han recibido sus municipios en materia de economía e infraestructura, la capacidad de gestión de ellos ante el gobernador Egidio Torre Cantú y su equipo de trabajo, así como con autoridades federales, y el hecho de que haya una disposición de mejorar el entorno, en base a lo que ellos mismos visualizaron durante sus campañas y que no es más que la necesidad de usted o yo: de cualquier ciudadano.
Claro que nos gustaría que los primeros 43 sitios los ocuparan otro tanto de alcaldes tamaulipecos, porque eso hablaría de un gobierno de excelencia en su totalidad.
Hay errores y cosas que a veces no salen como uno quisiera, o porque la recesión mundial impacta negativamente, pero no podemos dejar a un lado el hecho de que los principales municipios tamaulipecos están entre los más cumplidores, a excepción de Tampico, gobernado por una persona que no tiene partido ni vocación política definida. En los casos señalados antes, todos son priístas convencidos y han trabajado de la mano, tanto del gobierno estatal emanado del PRI como del gobierno federal de origen panista. Se han puesto la pila y han trabajado para todos nosotros, lo que bien vale una ovación.
También es justo mencionar que los alcaldes reconocidos por la ciudadanía no están haciendo nada del otro mundo más que cumplir con la función para la que fueron elegidos. No se trata de que nos estén haciendo favores, sino que están cumpliendo profesionalmente con el encargo popular que los ha llevado a sendas presidencias municipales.
Nos gustaría mucho, como regalo de navidad o año nuevo, que hubiera más ediles en las listas de cumplidores, honestos y trabajadores. En este caso, el aplauso para los que hacen bien las cosas: Benjamín Galván, Everardo Villarreal, Alfonso Sánchez y Miguel González Salum. Enhorabuena por ellos y por los tamaulipecos, pues.
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