Japoneses crean un chip que puede “leer” la mente
Científicos del Instituto Tecnológico de Tokio lograron que una persona mueva objetos con la mente gracias a un chip implantado en el cerebro. El descubrimiento ya se considera unos de los más impactantes para la humanidad.
Los investigadores buscan con este dispositivo ayudar a la gente con parálisis motriz parcial o total a recuperar la capacidad de vivir plenamente algunos aspectos de la vida cotidiana.
Así, por ejemplo la persona con este chip implantado será capaz de llenar un vaso con agua ayudado de una mano cibernética; encender y apagar la televisión e incluso, mover su silla de ruedas a voluntad.
El poder del pensamiento
Como parte del experimento se insertó el chip en el cerebro de doce pacientes de entre 13 y 66 años con diferentes discapacidades físicas.
El dispositivo puede captar la energía de las ondas cerebrales para transmitir hasta 512 mensajes a dispositivios electrónicos o robóticos que le ayudarán a completar el movimiento. Según los resultados del estudio, en el 90% de los casos la precisión del movimiento es absoluta.
Los científicos admiten que para que el sistema no falle se requiere un largo proceso de entrenamiento, debido a que hay que aprender a asociar un pensamiento determinado con un movimiento en particular. Además, hay que tener en cuenta que los movimientos más simples que la mayoría de las personas realizan mecánicamente y como rutina, implican complejas señales eléctricas que son muy difíciles de replicar.
En todo caso, los investigadores japoneses están convencidos de que el descubrimiento podría ser un avance clave para poder llegar a brindar a los pacientes con parálisis la oportunidad de interactuar con el mundo que les rodea, marcando así todo un hito en el desarrollo científico del Siglo XXI.
Fuente:
RT.com
Hallan fósil de ardilla con dientes de sable
Fósiles de una pequeña y antes desconocida criatura con dientes de sable y apariencia de ardilla fueron descubiertos en Argentina, un hallazgo que aporta nuevas pistas sobre cómo los mamíferos pequeños vivieron entre los dinosaurios hace más de 93 millones de años, dijeron científicos el jueves.
El Cronopio dentiacutus tenía dientes muy largos, un hocico estrecho y amplias cuencas oculares, lo que significa que probablemente se movía por la noche para poder sobrevivir entre los grandes animales carnívoros del Cretáceo, según el equipo que descubrió el fósil en la provincia patagónica de Río Negro. El fósil fue hallado en un lecho de sedimentos donde también han aparecido huesos de dinosaurios.
Los fragmentos de cráneo y mandíbula tienden un puente sobre una brecha de 60 millones de años en el registro fósil de los mamíferos, dijeron Sebastián Apesteguía, Leandro Gaetano y Guillermo Rougier, quienes describieron su hallazgo en la edición del jueves de la revista Nature.
Christian de Muizon, un científico del Museo de Historia Natural de París que no participó en el hallazgo, lo llamó “un gran evento paleontológico”, teniendo en cuenta que hallar fósiles razonablemente bien conservados de los cráneos de mamíferos de ese período es extremadamente excepcional. Es el primer mamífero del período Cretácico superior de la era mesozoica que se ha encontrado en América del Sur, dijo De Muizon.
La pequeña criatura probablemente medía menos de 15 centímetros (6 pulgadas) de largo y compartía características con la ardilla dientes de sable que aparece en las películas “Ice Age”. Pero se presume que el Cronopio comía insectos, no las nueces que enloquecen al personaje animado “Scrat”, y era un driolestoideo, un grupo extinto más parecido a los marsupiales actuales que a las ardillas, dijeron los científicos.
“Durante la época de los dinosaurios, ningún mamífero superó el tamaño de una laucha (una especie de ratón), y podían hacer lo que quisieran, pero bajo tierra o de noche, no a la vista de los dinosaurios”, dijo Apesteguía, investigador de la Universidad Maimónides en Buenos Aires.
“Eso habla a las claras del poder selectivo que tenían los dinosaurios”, agregó.
“Tales descubrimientos de fósiles mesozoicos extraordinariamente completos siempre representan pasos de gigante” en la paleontología de mamíferos, añadió De Muizon en un comentario en Nature. “De hecho, un cráneo de mamífero del Mesozoico razonablemente conservado en una posición estratigráfica y geográfica clave puede ser más relevante para nuestra comprensión de la evolución de los mamíferos y la biogeografía que cientos de dientes aislados, aun si los dientes son los restos más comunes (y a veces los únicos)” con los que trabajan los paleontólogos.
Fuente:
Associated Press
Mujeres que dan el pecho más de 6 meses son menos propensas al cáncer de mama
Las mujeres que dan el pecho a sus hijos durante más de seis meses tienen menos posibilidades de padecer cáncer de mama, según un estudio de la Universidad de Granada (sur de España) difundido hoy.
En concreto, el riesgo de sufrir esta enfermedad disminuye a un ritmo del 4,3 % por cada año que una mujer amamanta a sus hijos, informó el centro académico.
La investigación, liderada por la catedrática del departamento de Enfermería María José Aguilar Cordero, ha descubierto que la lactancia materna es un método eficaz para prevenir el cáncer de mama.
El estudio ha revelado una correlación significativa entre la edad de diagnóstico del cáncer, el tiempo de lactancia materna y la existencia de antecedentes familiares y personales de cáncer, y ha demostrado que no existe relación entre la edad media de diagnóstico del tumor y el hecho de haber tenido o no descendencia, en contra de lo que muchas personas piensan.
Para llevar a cabo el trabajo, los investigadores trabajaron con una muestra de 504 mujeres de entre 19 y 70 años, diagnosticadas y tratadas de cáncer de mama en el Hospital San Cecilio de Granada entre los años 2003 a 2008.
El análisis de los datos refleja cómo del total de la muestra (504), solo 135 mujeres no habían tenido descendencia, mientras que 369 mujeres habían tenido al menos un hijo.
En relación con el factor de riesgo paridad, no se hallaron diferencias estadísticamente significativas entre la edad media de diagnóstico del cáncer y el hecho de haber tenido o no descendencia.
Los investigadores destacan que en la actualidad no existe consenso entre los científicos acerca del papel protector del embarazo y la lactancia frente al desarrollo del cáncer de mama en la mujer.
No obstante, señala Aguilar, “es evidente que ambos procesos influyen positivamente en la diferenciación del epitelio mamario y en la reducción de los niveles de ciertas hormonas, como los estrógenos, cuyos efectos se relacionan con el cáncer de mama”.
Los autores de este trabajo creen que, basándose en sus resultados, y en alusión a lo descrito por otros investigadores, la incidencia de cáncer de mama en los países desarrollados podría reducirse en más del 50 % entre aquellas mujeres con descendencia si dan el pecho y por más tiempo a sus hijos.
Fuente:
EFE.com