DENISE DRESSER/Aquí están, señor Presidente
PROCESO.COM:
Señor Presidente, en los últimos dos años las denuncias presentadas ante la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) sobre violaciones de derechos humanos y garantías individuales cometidas por el Ejército han crecido 600%, ascendiendo a 140 por mes. Ante ello, parecería que su posición ha sido ignorar el tema o tratar de minimizarlo. Por ejemplo, al terminar la Cumbre en Guadalajara la semana pasada usted dijo: “Ha habido un escrupuloso esfuerzo por proteger los derechos humanos. Y quienes señalen lo contrario están obligados a probar un caso, un solo caso en que no haya actuado la autoridad, en que se hayan violado los derechos, en que no hayan respondido las autoridades competentes para castigar a quienes hayan abusado: sean policías, soldados o cualquier otra autoridad”.
Pues aquí están los casos:
La detención ilegal y el abuso a 36 civiles y la violación a cuatro menores de edad. En mayo de 2007, después de que un grupo de individuos atacara y matara a cinco soldados, cientos de militares entraron a los municipios de Nocupétaro, Carácuaro y Huetamo en Michoacán. Allí cometieron docenas de abusos, incluyendo detenciones ilegales en una base militar, tortura, golpes, violaciones y cateos irregulares a casas dentro de las cuales también efectuaron robos. En la base ataron las manos y los pies de los 36 detenidos, cubrieron sus cabezas con una bolsa de plástico y los torturaron. Cuatro de las personas detenidas durante más de 20 horas eran mujeres menores de 18 años que fueron violadas repetidamente. A una de ellas los soldados le dijeron: “pinches derechos humanos no existen; te vamos a aventar al mar y serás comida para los tiburones”. A otra le introdujeron en el ano una tarjeta con la imagen de la virgen de Guadalupe. Después de dos años, la Procuraduría General de Justicia Militar “sigue investigando el caso” y no hay culpables identificados o castigados.
La detención ilegal de ocho civiles y la tortura de cuatro más, incluyendo un menor. En mayo de 2007, soldados del 56 Batallón de Infantería detuvieron a seis hombres, una mujer y un menor durante una balacera entre militares y supuestos narcotraficantes en el municipio de Apatzingán, Michoacán. Ninguno de los detenidos participó en el tiroteo y se encontraban en la localidad porque habían ido a comprar productos agrícolas. Se les llevó a la XLIII Zona Militar, donde fueron torturados y detenidos ilegalmente durante más de 15 horas. En menos de un mes, la Procuraduría General de Justicia Militar cerró el caso argumentando que no había evidencia de “actos criminales”. Con base en la evidencia disponible no queda claro si el Ejército investigó la detención, la tortura, o ambos.
El asesinato de dos mujeres y tres niños, junto con heridas provocadas a otros tres. En junio de 2007, militares estacionados en un retén en Sinaloa –en el cual consumían alcohol y drogas– abrieron fuego sobre un camión que transportaba a tres adultos y cinco niños, y mataron a una mujer y a una niña de tres años. La evidencia indica que los soldados dispararon sin motivo y que recibieron órdenes de “plantar” una bolsa de mariguana junto al camión para justificar su conducta. Los militares, según testimonios recabados, demoraron la atención médica a los heridos, tres de los cuales murieron en un trayecto que incluyó paradas en tres retenes más. Los sobrevivientes afirman que fueron obligados a permanecer toda la noche en una base militar, con los muertos dentro del mismo carro. La Procuraduría General de Justicia Militar todavía está investigando los abusos, pero la información disponible indica que ha llevado a cabo una investigación fallida y el caso aún está pendiente en los tribunales militares.
La detención ilegal y tortura de José Fausto Gálvez Murguía. En junio de 2007, José Fausto Gálvez Murguía estaba cerca de la frontera con Estados Unidos, en el estado de Sonora, cuando llegaron dos vehículos del Ejército Mexicano. Los soldados le apuntaron con una pistola, preguntándole quién era su jefe y “dónde estaban las drogas”. Después lo torturaron durante cuatro horas y lo obligaron a tomar una bebida alcohólica que lo hizo vomitar. Insertaron pedazos de madera debajo de sus uñas y le arrancaron una de ellas. Finalmente los soldados lo dejaron inconsciente en el campo. Cuando despertó logró caminar hasta una carretera donde alguien lo recogió y lo llevó al hospital más cercano. Hasta el momento el Ejército le ha pagado una compensación a la víctima, pero no ha concluido la investigación.
La tortura y muerte de Ernesto Murillo Flores. En agosto de 2007, soldados detuvieron a tres hombres en el municipio de Naco en Sonora, pero sólo presentaron a dos ante un fiscal estatal, acusados de posesión ilegal de armas. El cuerpo del tercer hombre, Fausto Ernesto Murillo Flores, fue encontrado al lado de un camino en Sonora, con huellas de tortura. De acuerdo con un testigo, Murillo Flores fue golpeado y torturado hasta que dejó de moverse. La Sedena argumentó que murió de “causas naturales” debido a problemas previos de salud, en franca contradicción con el testimonio del testigo, la autopsia, y el informe de la CNDH, que sugieren una muerte por asfixia. Posteriormente un juez militar determinó la prescripción del delito por “deserción” y cerró el caso. Sedena informó a la CNDH que abriría otra investigación criminal pero hasta la fecha no hay información disponible sobre el curso de esa investigación.
Señor Presidente, este listado es tan sólo un botón de muestra de los casos que involucran violaciones de derechos humanos cometidas por el Ejército en la guerra contra el narcotráfico. Y como hay muchos más, le sugiero que lea el informe de la CNDH al respecto o examine el reporte de Human Rights Watch titulado Impunidad uniformada o escuche los testimonios de las víctimas y sus familiares. Infórmese sobre los casos que hasta el momento insiste en negar, porque en ninguno de ellos ha habido una sola sanción penal a un solo soldado por parte de la justicia militar. Sé que su resistencia a hacerlo estriba en el apoyo irrestricto que desea brindarle a las Fuerzas Armadas. Pero es un apoyo malentendido que está contribuyendo a perpetuar la cultura de la impunidad que prevalece en el país. Sería mejor –tanto para su presidencia como para el Ejército– que en vez de negar el problema se abocara a solucionarlo. Porque cuando un soldado viola los derechos humanos, daña la imagen de la institución a la que pertenece y aliena a la población cuyo apoyo debería fomentar. Y cuando un Presidente cierra los ojos ante aquellos que violan la ley, tiene poca credibilidad para exigir que los demás la obedezcan.
ÁLVARO DELGADO/El demagogo al desnudo
PROCESO.COM:
MÉXICO, D.F., 17 de agosto (apro).- Cuando no se ha cumplido ni la mitad del sexenio, y a dos semanas del tercer Informe de Gobierno, es fácil entender por qué Felipe Calderón ordenó borrar todo vestigio de sus promesas de campaña: En un país ensangrentado, económicamente en quiebra y roto socialmente, en el desfiladero, no hay un solo dato del que pueda ufanarse.
Ni siquiera Vicente Fox, que fue una nulidad y sigue siendo un fardo presupuestal para el país con su sueldo vitalicio, hizo lo que Calderón: Mandar cancelar la página de internet de su campaña y disponer que en la del Partido Acción Nacional (PAN) desapareciera todo discurso comprometedor.
Todo para evitar el escrutinio de sus ofertas y el cotejo entre lo que ofreció y la atroz realidad.
El objetivo era muy claro: Apostarle a la amnesia de los ciudadanos. Porque, al cabo de casi la mitad de su gestión, no le queda ni vergüenza.
“Felipe Calderón es el candidato de las propuestas y será el presidente de las soluciones”, anunciaba la propaganda en el inicio de la etapa “de contraste” contra Andrés Manuel López Obrador, en marzo de 2006, que en realidad significó el inicio de la miserable campaña de envenenamiento social.
Decía Calderón, el 6 de marzo, en el hotel María Isabel Sheraton, de la Ciudad de México, sobre el relanzamiento de su campaña: “(será) una etapa precisamente entre la propuesta de futuro, un futuro con crecimiento y empleo que representa Acción Nacional, con la propuesta de pasado económico, de endeudamiento, de devaluación, de crisis económicas, que representa López Obrador”.
Si ya lo había hecho desde enero, al inicio formal de la campaña, Calderón desplegó a plenitud la demagogia, es decir, halagó las aspiraciones de un sector de la sociedad y explotó también los prejuicios de otro para presentarse como el candidato del futuro, particularmente en el crecimiento económico y la generación de empleo.
Cualquier ciudadano con sentido común y medianamente informado, incluidos quienes son panistas o simpatizantes, concluye que Calderón es, sencillamente, un fracaso. Las propias cifras oficiales –desprovistas de cualquier tendencia o mala fe– acreditan tan miserable realidad.
Vaya, hasta el propio Calderón podría deponer su arrogancia y sonrojarse ante lo que escribió en su libro El hijo desobediente, de 2006, y lo que ha sido su gestión. Aquí un fragmento:
“Imaginemos ahora el 2012. En mi último informe de gobierno hago un balance de seis años muy intensos. Hay, desde luego, enormes desafíos y retos por enfrentar, pero también evidentes logros que se pueden constatar. Resumo los principales. Cuando asumí la presidencia de la República había unos 50 millones de pobres y 22 millones en pobreza extrema. Hoy hay 35 millones de pobres y 10 millones en pobreza extrema.
“Se ha librado una batalla frontal contra la inseguridad; se ha depurado el Ministerio Público y las policías federales, y hemos encontrado colaboración en algunos estados para depurar los cuerpos policíacos locales; tenemos una policía integrada por elementos de reconocida solvencia moral, que son respetados en sus comunidades y cuyo desempeño vigilan cotidianamente los ciudadanos; ganan un salario digno, son profesionales y saben que van a tener también un reconocimiento digno; por ello hemos bajado los índices de delincuencia considerablemente.
“México es un país de leyes, un país de plena certidumbre, no sólo en los niveles de convivencia sino en la vida económica. El flujo de inversión ha permitido que los últimos tres años hayan sido los de mayor crecimiento económico en la historia contemporánea del país. Por ello se ha cumplido la meta de crear un millón anual de empleos…
“México está mejor que antes en términos de varios indicadores. En 2006 México tenía el lugar 79 en el Foro Económico Mundial de Davos en términos de credibilidad, legalidad, estado de derecho, independencia de los jueces, seguridad pública; hoy ocupa el lugar 35. Falta mucho por hacer, pero evidentemente los pasos que hemos dado nos consolidan como una nación segura para vivir y para invertir, y eso nos ha ayudado a mejorar las condiciones de vida…”
Puede decirse que tiene todavía tres años para concretar estas ofertas, pero él mismo sabe que ni siquiera es seguro que las cumpla…
Apuntes
Eso sí, vienen nuevos impuestos para el hartazgo de la opulenta burocracia que ese individuo encabeza…
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Proceso.com: La prole de Marcial Maciel
A. GUTIéRREZ Y R. VERA
Muerto el fundador de los Legionarios de Cristo, Marcial Maciel, se sabe ahora que procreó por lo menos cuatro hijos con dos diferentes mujeres, entre ellos Norma Hilda, a quien la congregación ya reconoció como su descendiente. Ella vive en Madrid, en un lujoso condominio que es propiedad de la orden religiosa. Los tres varones piden a las autoridades religiosas igual reconocimiento… De por medio está, entre otras cosas, una jugosa herencia.
Con la complicidad del Papa Juan Pablo II y de los Legionarios de Cristo, el sacerdote Marcial Maciel, fundador de esta congregación religiosa, mantuvo en secreto la existencia de al menos cuatro hijos biológicos suyos: la joven Norma Hilda Rivas Baños, actualmente radicada en Madrid e hija de una dama acapulqueña, y otros tres jóvenes varones, que fueron producto de los amoríos de Maciel con otra mujer, también mexicana.
Tras la muerte del Donjuán de sotana, esos cuatro hijos que procreó se aprestan a reclamar sus respectivas herencias a los Legionarios de Cristo, cuya fortuna se calcula en más de 20 mil millones de euros. Pero antes, los tres varones exigen que el actual líder de la Legión, Álvaro Corcuera, los reconozca formalmente como vástagos de Maciel, como ya lo hicieron con Norma Hilda.
Así mismo, realizan gestiones para entrevistarse con la comisión vaticana que actualmente investiga a la Legión. Con sus propios testimonios, quieren hablar sobre el encubrimiento institucional que, durante años, logró mantener en secreto la paternidad de Maciel y del cual fueron víctimas.
José Bonilla Sada, abogado de los tres hijos varones, quienes radican en México, comenta:
“Los hijos de Maciel también fueron sus víctimas, ya que, durante años, él ocultó su identidad a ellos y a su madre; no les reveló que era sacerdote ni que se llamaba Marcial Maciel. Se hacía pasar por un profesionista cuyo trabajo lo obligaba a estar lejos de la familia la mayor parte del tiempo. Los mantuvo engañados.”
–¿Esto es un ilícito?
–¡Por supuesto! Y Maciel provocó a sus hijos un gran daño. Imagínese lo que para un niño significa no saber quién es su padre ni cuál es su origen. Eso afecta su desarrollo normal a lo largo de toda su vida. Es una violación a los derechos fundamentales de la niñez, consagrados en la Convención sobre los Derechos de los Niños de la ONU. Y lo mismo en algunas leyes mexicanas, como la Ley de Protección de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes.
Aclara el abogado que él sólo representa a los tres hijos varones que viven en México. Sobre la hija radicada en Madrid, Norma Hilda, dice no conocerla.
“A ella sólo la conozco por las fotografías que se tomó con sus medios hermanos, ya que, eso sí, Maciel logró con el tiempo que los cuatro se conocieran. No los mantuvo separados. Juntos realizaron viajes a distintas partes del mundo, de donde son esas fotos. Norma Hilda es hija de una mujer, los tres varones son hijos de otra”, dice Bonilla.
–Esa segunda mujer de Marcial, ¿es mexicana?
–Sí. Y sus tres hijos (los varones) son nacidos en México. Actualmente los cuatro viven juntos en algún lugar de la provincia mexicana. No puedo revelar más detalles a petición de ellos. Quieren protegerse, pues saben que los Legionarios pueden agredirlos si revelan su identidad en este momento.
–¿Tienen ustedes elementos que prueben la paternidad de Maciel?
–Claro, tenemos mucha documentación. Por ejemplo, cartas de Maciel dirigidas a sus hijos y escritas con su puño y letra. Ahí los trata como su padre que fue, les habla sobre sus regalos de Navidad y cosas de ese tipo. O fotografías donde aparece con ellos. Inclusive, hay fotos donde todos están con el Papa Juan Pablo II, quien supo sobre la paternidad de Maciel… Pruebas nos sobran, por eso no habrá ningún problema.
–¿Eso significa que el Papa encubrió a Maciel?
–Sí, desde nuestro punto de vista solapó esta situación anómala. Pero no sólo el pontífice, también los propios Legionarios, quienes siempre supieron que su fundador había procreado estos hijos.
“Le cuento una anécdota: en una ocasión uno de los hijos se reunió con Jesús Quirce, el rector de la Universidad Anáhuac, de los Legionarios. Ahí, Quirce lo reconoció como hijo de Maciel, lo mismo que el legionario Jaime Durán, quien estuvo presente en la reunión. Tenemos las grabaciones en audio de ese encuentro. Sería absurdo que hoy los Legionarios negaran esa paternidad.
“Por si quedara alguna duda, los jóvenes están dispuestos a someterse a la prueba del ADN, bajo las condiciones y en el laboratorio que fijen los especialistas. En ese sentido, no tenemos ningún problema. No hay ningún infundio ni calumnia de parte nuestra.
“Es más, fueron legionarios de la Universidad Anáhuac quienes canalizaron conmigo a los muchachos para que les diera apoyo legal. Principalmente Jaime Durán, quien maneja los asuntos financieros en esa universidad.”
Una familia numerosa
Es más: el abogado José Bonilla sostiene que, aparte de los tres varones y de Norma Hilda, Maciel tuvo dos hijos más, con lo que sumarían seis sus descendientes conocidos hasta hoy.
“Mis representados me hablan sobre esos dos. Y puede que aparezcan otros… ¡Caray! ¡Estoy sorprendido! Maciel tuvo mujeres con hijos regados por distintas partes. Aquí y allá. Fue un verdadero seductor. Me hubiera gustado conocerlo para preguntarle cómo le hacía.”
Sobre sus prendas donjuanescas, el exlegionario Alejandro Espinosa reveló que Maciel –fallecido el año pasado– mantuvo relaciones íntimas con algunas damas benefactoras de la Legión, como Talita Retes, Pepita Gandarillas, Pachita Pérez, Edmé de Galas, Dolores Barroso, Guillermina Dikins, Josefita Pérez, Consuelo Fernández, Flora Barragán… (Proceso 1684).
–¿Reclaman su herencia los tres hijos de Maciel que usted representa? –se le pregunta al abogado José Bonilla.
–Mire, sabemos que Maciel dejó muchos bienes. Algunos quedaron registrados bajo su nombre, otros bajo identidades falsas que él usaba, y otros más se registraron con prestanombres. Toda la Legión de Cristo giró alrededor de él y para él. Y sus hijos, conforme a la legislación civil mexicana, tienen derechos hereditarios. Aquí el Código de derecho canónico no cuenta, sale sobrando. Pero los hijos no reclaman herencia por el momento. Probablemente lo hagan después.
–¿Qué piden por lo pronto?
–Que la Legión los reconozca como hijos legítimos de su fundador. ¡Hombre!, llevan su misma sangre en las venas. Negarlos a ellos es negar a su fundador. Pero ese reconocimiento tiene que venir del actual superior de los Legionarios, el padre Álvaro Corcuera, para que así los hijos de Maciel se sientan más tranquilos, ya que los han mantenido ocultos y padeciendo discriminación. Sólo pedimos lo que es humana y éticamente correcto.
Los tres varones, a través de Bonilla, también realizan gestiones para reunirse con la comisión del Vaticano que, desde el pasado 15 de julio, está investigando posibles anomalías en la Legión de Cristo (Proceso 1708).
La comisión está integrada por cinco jerarcas católicos que, por zonas geográficas, se dividieron la investigación en las distintas regiones donde opera la Legión. Al mexicano Ricardo Watty, obispo de Tepic, le tocaron México y Centroamérica, por lo que a él le corresponde hablar con los hijos de Maciel.
Comenta el abogado:
“Actualmente, mantengo contacto con los colaboradores de monseñor Watty. Les he dicho que los hijos de Maciel están dispuestos a entrevistarse con el obispo. Los testimonios de los hijos serán de mucha utilidad para conocer los mecanismos de encubrimiento de la Legión y, sobre todo, quiénes están implicados.”
–¿Ya tienen cita para entrevistarse con Watty?
–Aún no, me piden que aguarde un poco. No hay problema. Estamos a la espera. Percibo buena disposición y sensibilidad en la oficina de monseñor Watty.
El caso de Norma Hilda
Es muy distinto el caso de la hija de Maciel, puesto que –por presiones del Vaticano– ella ya fue reconocida por los propios Legionarios el 4 de febrero, sólo que entonces no dieron a conocer su identidad, dice el abogado Bonilla Sada.
Fue el domingo 9 de agosto cuando el matutino español El Mundo reveló que es una joven de 23 años llamada Norma Hilda Rivas Baños, por lo que no utiliza su verdadero apellido paterno.
La publicación también reveló la identidad de la madre, Norma Hilda Baños Torres, a quien describe como una guerrerense de 48 años, de “rasgos indígenas, pelo moreno y baja estatura”. Pertenece a la alta sociedad acapulqueña; se conduce con “voz templada, su corrección, su forma de vestir sencilla y elegante… denotan que Norma Hilda es una mujer educada, probablemente acaudalada”.
La hija y la madre obtuvieron su visado en el consulado de España en México, el 3 y el 7 de marzo de 2008, respectivamente, de acuerdo con un documento del área de asuntos consulares del Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación (MAEC) español, al que este semanario tuvo acceso.
La hija obtuvo el visado número 20070005428, y la madre el número 20070004499, con lo que se les permitió gestionar en Madrid su “residencia sin finalidad laboral”.
Según ese “estado de consulta” del MAEC, la joven inició sus gestiones ante el consulado ibérico el 21 de diciembre de 2007. Su madre lo hizo dos días después.
El abogado José Bonilla señala en su blog (http://conlajusticia.wordpress.com) que, antes de partir a ese país europeo, la joven “asistió a unos cursos” en la Universidad Anáhuac, en México, “donde conocían a la perfección su identidad”. Y ya instalada en la capital de España, “mantiene un nivel de vida desahogado, ya que no trabaja, habita un piso de lujo en Madrid e igualmente cuenta con otro piso que renta en el mismo inmueble”. Ambos condominios “fueron adquiridos por Marcial Maciel con dinero de los benefactores de la congregación”.
Según El Mundo, ambas viven en dos condominios de 307 metros cuadrados cada uno, ambos cuentan con tres plazas de garaje y su valor es de 2 millones de euros. Además, según el diario madrileño, madre e hija recibirían de la congregación “un suculento subsidio mensual”, para que guardaran silencio.
Proceso ubicó los dos lujosos inmuebles en la zona de Conde de Orgaz, una de las más caras de Madrid, situada al noroeste de la ciudad. El conjunto urbano es vigilado de manera permanente y sólo se llega a él mediante un sistema de control de acceso.
Así mismo, este semanario detalló que antes de verse envuelta en el escándalo, la joven Norma Hilda realizaba estudios en la Universidad Francisco de Vitoria, que tiene la Legión en Madrid, según información proporcionada por el exlegionario Patricio Cerda, quien radica en Sevilla (Proceso 1684 y 1692).
En el vano de su lujoso condominio, El Mundo logró sacarle algunas declaraciones a la reacia madre de la joven sobre su relación con Maciel:
“Yo nunca habría elegido este camino para mi vida… Cuando conocí a ese hombre (Marcial Maciel) yo era una menor… Ni mi hija ni yo supimos quién era realmente (sólo) hasta el final.”
La mujer tenía 26 años cuando quedó embarazada de Maciel. Y, de acuerdo al matutino español, “insinúa abusos” que sufrió por parte del fundador de los Legionarios de Cristo.
Habló además sobre el frágil estado anímico de su hija: “La está pasando fatal. Menos mal que he abierto yo la puerta… Todo esto ha sido dolorosísimo, no puedes imaginar”, le dijo a la reportera.
“A ustedes les corresponde mucho dinero que ahora tienen los Legionarios, no sólo por herencia, sino también por daños morales”, le señaló la reportera de El Mundo.
Y la madre de Norma Hilda le contestó lacónica:
“Por supuesto, nosotras hemos sufrido muchísimo.”
Aunque se ignora el monto al que llegan los multimillonarios bienes de la congregación, El Mundo sostiene que sería equiparable al “valor de Repsol YPF”, el gigante petrolero español, “con casi 20 mil 500 millones de euros en activos”, fortuna a la que la hija podría acceder como “heredera” de Maciel.
Se asegura que hija y madre también serán entrevistadas por la comisión del Vaticano que investiga a los Legionarios. En este caso, les corresponde reunirse con el miembro de la comisión que cubre España, monseñor Ricardo Blázquez, obispo de Bilbao y vicepresidente de la Conferencia Episcopal Española.
Debido al sigilo con el que monseñor Blázquez maneja su agenda, se desconoce si las dos mujeres ya se pusieron en contacto con la comisión; tampoco se sabe si Norma Hilda y su madre intentarán reclamar la cuantiosa herencia a la congregación. Hasta ahora sólo ha trascendido que la Secretaría de Estado del Vaticano, a cargo del cardenal italiano Tarcisio Bertone, está al pendiente para que se les reparen los daños.
Sobre este punto, Patricio Cerda, miembro de la Asociación de Víctimas de los Legionarios de Cristo, considera que para los hijos de Maciel “será muy complicado” reclamar sus respectivas herencias:
“¡Muy complicado! ¡Muy complicado! En primer lugar, porque Maciel era un religioso. Y al menos en teoría los religiosos no deben tener propiedades registradas a su nombre. Pero esto no descarta que él tuviera bienes. Sabemos que utilizaba hasta tres identidades distintas, en pasaportes y otros documentos de identidad.”
Menciona que, incluso, es difícil rastrear el dinero que maneja la congregación a nivel mundial, debido a que ahí intervienen distintas agrupaciones, entre las que señala a la Fundación Altius y al Grupo Integer, este último dirigido por Luis Garza Medina, vicario de los Legionarios.
“Es muy complejo el entramado por donde corren las finanzas de la Legión, pues incluso hay poderosos empresarios, entre ellos mexicanos, que realizan complejas inversiones con el dinero de la congregación.”
Para Cerda, el reconocimiento de los supuestos hijos de Maciel, así como un cálculo aproximado de la fortuna legionaria, dependerán mucho de la investigación que realizan los visitadores apostólicos.
“No sabemos si, con su investigación, el Vaticano reconozca a esos jóvenes como hijos de Maciel. Tampoco sabemos si irá a la médula del entramado del que salen las riquezas de la Legión… Ya veremos, ya veremos”, concluye.
Este reportaje se incluye en la edición 1711 de la revista Proceso que empezó a circular este domingo 16 de agosto.
Proceso.com: Fidel Herrera, otra “estrella” de Televisa
REGINA MARTíNEZ
VERACRUZ, Ver., 17 de agosto (apro).- El gobernador Fidel Herrera Beltrán abrió las puertas de la entidad a la empresa Televisa para el rodaje de la quinta versión de la telenovela Corazón Salvaje, basada en la historia original escrita por Caridad Bravo Adams.
Según el mandatario estatal, el melodrama dirigido por Salvador Mejía “permitirá mostrar la grandeza de lo que fuimos, la fortaleza de lo que somos, y seguramente, de lo que seguiremos siendo los veracruzanos”, amén de la derrama económica que dejará a la entidad.
Luego de dar el pizarraso inicial del teledramón, Herrera Beltrán, acompañado por su esposa Rosa Borunda y los protagonistas principales, Aracely Arámbula y Eduardo Yáñez, dio la bienvenida al Grupo Televisa por hacer ese tipo de producciones.
Con el Muelle de Pescadores como fondo, el funcionario agradeció a los participantes de la producción, entre ellos la escritora Liliana Abud; dijo que este tipo de producciones “se unen al latir del progreso y bienestar de los veracruzanos”.
La cinematografía y las telenovelas, refirió, “han mostrado ser un poderoso atractor (sic) y difusor de la cultura y de la grandeza del estado, y la que ahora se pone en marcha con su extraordinario equipo, será desde luego otro más de los motivos de orgullo de Veracruz”.
Eufórico, subrayó: “De verdad que va a ser muy importante para Veracruz lo que hagan acá en el puerto de Veracruz, en Roca Partida, en San Andrés (Tuxtla), en Catemaco, en Alvarado, en Jalapa, en Xico y en todo lo nuestro.
“Por eso, celebramos tanto que Televisa haya determinado que su telenovela Corazón Salvaje se ruede en territorio veracruzano”.
La presentación de los actores de dicho melodrama televisivo estuvo a cargo del productor Salvador Mejía, quien también agradeció a Herrera Beltrán y a su esposa su presencia en este evento, “ya que Veracruz ha demostrado a lo largo de su historia que no solamente ha sido portal de entrada de otras civilizaciones”.
En entrevista posterior Herrera Beltrán insistió en la importancia de este tipo de grabaciones, “pues es muy importante que Veracruz se siga posicionando como un gran destino turístico y de negocios. Y la producción cinematográfica y la de telenovelas es una muy efectiva alternativa para promoción”.
A la vez, refirió que, en sociedad con el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), “estamos realizando la rehabilitación del Castillo de San Juan de Ulúa, estamos presentando toda la rehabilitación de los centros culturales que ya hemos concluido”.
Entre otros, mencionó la Casa de las Atarazanas, la Casa Principal, el Teatro Reforma y parte del centro histórico en el puerto de Veracruz, “de manera que esta es una muy buena, importante y decisiva manera de promocionar a la entidad”.
En lo que se podría considerar una alianza entre el gobierno estatal y el Grupo Televisa, en tierras veracruzanas, específicamente en locaciones de Tlacotalpan, al sur de la entidad, se grabó también la telenovela “Verano de Amor”.
De esta telenovela, Herrera Beltrán señaló que durante los siete meses que se grabó en esa ciudad ubicada en la Cuenca del Papaloapan –clasificada como patrimonio de la humanidad–, “atrajo turismo a toda la región”.
Por lo que, expresó, “la telenovela tiene una fuerza extraordinaria de comunicación y cuando se trata de la telenovela estelar de Televisa, con el elenco tan bien posesionado que ahora nos visita se vuelve un poderoso magneto de atracción y de inversiones”.
En el pizarraso de salida de la nueva producción de Televisa estuvieron los actores Eduardo Yáñez, Aracely Arámbula, Cristián de la Fuente, María Rojo, Enrique Rocha, Raymundo Capetillo, Lola Merino, René Casados, Manuel Ojeda, Sebastián Zurita, Lucía Guilmain e Isabel Madow.