Proceso.com: El paso corrupto de César Nava por Pemex
JESUSA CERVANTES
El diputado federal electo César Nava, candidato oficial a dirigir el Partido Acción Nacional, compartió la cuestionada trayectoria de Felipe Calderón en el sector energético. Como consta en la relación de contratos que se asignaron cuando él encabezó las áreas jurídicas de Pemex y de la Secretaría de Energía, Nava favoreció a bufetes y litigantes afines a la élite panista a fin de que realizaran trabajos que le correspondía hacer al área que él mismo encabezaba.
Desde los altos cargos que tuvo en el sector energético, César Nava Vázquez, quien ahora pretende reencauzar al panismo nacional, autorizó adjudicaciones directas de contratos y facilitó asignaciones por invitación restringida a despachos de abogados simpatizantes del PAN o bien a proveedores ligados a Vicente Fox y a Felipe Calderón, como Transportes Especializados Ivancar, propiedad de la familia del que fuera secretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño.
Así lo muestra una serie de documentos –de los cuales Proceso tiene copia–, entre ellos 26 contratos asignados por Nava a diversos despachos, primero cuando fungió como abogado general de Petróleos Mexicanos (Pemex) de octubre de 2001 al mismo mes de 2003, y después cuando encabezó la Unidad de Asuntos Jurídicos de la Secretaría de Energía (Sener) de octubre de 2003 a mayo de 2005, cuando el titular de la dependencia era Felipe Calderón.
Esos 26 contratos autorizados por Nava ascendieron en conjunto a 249 millones 318 mil 919 pesos y ninguno se sujetó al procedimiento de licitación pública, es decir, los entregó de manera directa o invitando a tan sólo tres concursantes.
Para ello Nava se respaldó en la Ley de Adquisiciones, Arrendamientos y Servicios del Sector Público, que en su capítulo tercero, “De las excepciones de la licitación pública”, artículo 41, párrafo I, permite asignar contratos de manera directa cuando “existan circunstancias que puedan provocar pérdidas o costos adicionales importantes, debidamente justificados”.
En siete de esos casos Nava se respaldó en la fracción X del mismo artículo, la cual indica que cuando se trate de servicios de consultorías, asesorías, estudios, investigaciones o capacitación, se puede realizar la licitación con invitación a tres proveedores, entre los que deberá incluirse a instituciones educativas.
Sin embargo, quienes finalmente se quedaron con estos contratos y cobraron sumas millonarias por ellos no tienen nada que ver con centros de estudio, sino con despachos de abogados cercanos al PAN.
Estos juicios, encargados a bufetes privados, los debió enfrentar orgánicamente el equipo de Nava, primero como abogado general de Pemex y luego como titular del área jurídica de la Sener, donde conservaba la obligación de supervisar todos los contratos del sector.
La función del panista era lograr que Pemex (y en su momento la Sener) contaran “con seguridad y certeza jurídica en sus operaciones”, como él mismo lo estableció en su Plan estratégico de la función jurídica 2002-2006, que dio a conocer el 12 de diciembre de 2002, cuando era abogado general de la paraestatal.
El hecho de que en ambos cargos Nava haya transferido sus obligaciones y responsabilidades a la iniciativa privada tuvo un costo adicional de casi 250 millones de pesos para el erario federal.
Proceso.com:El Gran Telescopio Canarias, obra de científicos europeos… y mexicanos
ALEJANDRO GUTIéRREZ
Científicos del Instituto de Astrofísica de la Universidad Nacional Autónoma de México; del Instituto de Astrofísica, Óptica y Electrónica de Santa María Tonantzintla, Puebla, y del Centro de Ingeniería y Desarrollo Industrial de Querétaro contribuyeron al desarrollo del Gran Telescopio Canarias, el más grande y avanzado del mundo, capaz incluso de escudriñar los orígenes del universo. Los científicos mexicanos que toman parte en este proyecto parecen tener mayor reconocimiento de gobiernos europeos que del suyo propio…
Santa Cruz de la Palma, Islas Canarias.- En la cima de la sinuosa formación montañosa de esta isla, donde se ubica el Observatorio del Roque de los Muchachos, a más de 2 mil 400 metros de altura, sitio al que los aborígenes palmeros daban un carácter sagrado propicio para la observación estelar, hoy sobresale una estructura metálica de aspecto futurista. Se trata de una mole de 40 toneladas, provista de la más avanzada tecnología en astrofísica, que servirá para dar un salto cualitativo en el estudio del universo.
Es el Gran Telescopio Canarias (Grantecan), el más grande del mundo, que a esa altitud sobresale por sobre una alfombra de nubes cerradas, poéticamente conocida aquí como “mar de nubes”, que se forman entre los mil 200 y mil 600 metros de altura.
Es un proyecto que involucró a tres instituciones mexicanas tanto en la apuesta científica como en el desarrollo de nuevas tecnologías: el Instituto de Astrofísica de la Universidad Nacional Autónoma de México (IA-UNAM), el Instituto de Astrofísica, Óptica y Electrónica (INAOE) de Santa María Tonantzintla, Puebla, y el Centro de Ingeniería y Desarrollo Industrial de Querétaro (Cedesi), adscrito al Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología de México (Conacyt), que financió parcialmente la iniciativa liderada por el Instituto de Astrofísica de Canarias.
“Con este telescopio óptico-infrarrojo veremos el mismo origen del universo”, sentencia José Franco, director del IA-UNAM, entrevistado por Proceso. “Su poder de captación de luz, mayor al de cualquier otro telescopio, nos permitirá observar los objetos celestes más lejanos y de débil luminosidad, hasta ahora desconocidos en la evolución del universo, y una nueva mirada a los hasta ahora estudiados”.
Es tan alta la sensibilidad del equipo con que cuentan estas nuevas instalaciones, inauguradas por los reyes de España el viernes 24, que su espejo equivale a tener agrupadas 4 millones de pupilas humanas y su alcance es 60 millones de veces mayor que el ojo humano. Podrá captar la luz de objetos celestes ubicados hasta 13 mil 800 millones de años luz.
Una de las investigadoras del proyecto ejemplificó: “Si pudiéramos dirigir el telescopio a Australia o al otro lado del planeta, veríamos todo el detalle de unos faros de un coche u obtendríamos la temperatura de un plato de sopa caliente”.
Y el valor agregado del proyecto, dice el doctor Franco, es que “es la primera vez que se desarrolla en castellano un avance científico y tecnológico de tal envergadura en la comunidad astrofísica internacional”.
El rector de la UNAM, José Narro, destacó que “la astronomía forma parte de nuestra cultura. Somos descendientes de observadores del cielo, acuciosos y metódicos. Por eso, participar en el proyecto del más grande y avanzado de los telescopios coloca a los científicos de la institución en una posición de primer orden, porque demuestra que pueden participar en proyectos internacionales”.
Este es un extracto del reportaje que publica la revista Proceso en su edición 1708 que empezó a circular este domingo 26 de julio.