Diabetes y menopausia: un problema doble

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La menopausia es la etapa de la vida de las mujeres después de que dejan de tener perí­odos menstruales y sus niveles de estrógeno disminuyen. En algunas, este periodo puede ocurrir como resultado de una cirugí­a, cuando se extirpan los ovarios por otros motivos médicos.

Especialistas señalan que la menopausia, y los años previos, pueden presentar desafí­os particulares si la mujer tiene diabetes. Sin embargo, esto no necesariamente tiene que ser una dosis doble de eventos desafortunados.

De acuerdo a la Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica (ENADID) 2018, de la población total del paí­s 61.1 millones son mujeres y de esta cifra alrededor de 6 millones tienen entre 49 y 60 años de edad, periodo en el cual normalmente se presenta la menopausia.

En esta etapa de la vida de las mujeres, la diabetes puede combinarse y generar diversos efectos en el cuerpo de las mujeres, como los siguientes:

Cambios en el nivel de azíºcar en sangre. Las hormonas estrógeno y progesterona afectan la manera en que las células responden a la insulina. Después de la menopausia, los cambios en los niveles hormonales pueden desencadenar cambios en tu nivel de azíºcar en sangre. Si estos niveles se descontrolan, puede haber un riesgo más alto de tener complicaciones relacionadas con la diabetes.

Aumento de peso. Algunas mujeres aumentan de peso durante la transición menopáusica y después de esta. Esto puede aumentar la necesidad de usar insulina o de tomar medicamentos orales para la diabetes.

Infecciones. Incluso antes de la menopausia, los niveles altos de azíºcar en sangre pueden contribuir a infecciones vaginales y de las ví­as urinarias, ya que la disminución en los niveles de estrógeno facilita que las bacterias y las levaduras proliferen en ambos órganos.

Problemas para dormir. Después de la menopausia, es posible que los sofocos y las sudoraciones nocturnas las mantengan despiertas por la noche. A su vez, la falta de sueño puede dificultar el control del nivel de azíºcar en sangre.

Problemas sexuales. La diabetes puede dañar los nervios de las células que recubren la vagina. Esto puede afectar la excitación y el orgasmo. Es posible que la sequedad vaginal, un sí­ntoma frecuente de la menopausia, empeore el problema al provocar dolor durante las relaciones sexuales.

Diabetes y menopausia: qué puedes hacer

Los especialistas de Mayo Clinic recomiendan algunas medidas para controlar mejor la diabetes y la menopausia.

Elige opciones de estilo de vida saludables. Elegir un estilo de vida saludable, como consumir alimentos saludables y ejercitarse regularmente, es el pilar del plan de tratamiento para la diabetes.

Mide el nivel de azíºcar en sangre con frecuencia. Es recomendable llevar un registro del nivel de azíºcar en sangre con más frecuencia de lo normal durante el dí­a, y, de vez en cuando, durante la noche. El médico puede usar estos detalles para ajustar el plan de tratamiento para la diabetes segíºn sea necesario.

Consulta con el médico si es necesario ajustar los medicamentos para la diabetes. Si aumenta el nivel de azíºcar en sangre promedio, es posible que se deba aumentar la dosis de los medicamentos para la diabetes o empezar a tomar un nuevo medicamento, en especial si suben de peso o disminuyen tu nivel de actividad fí­sica.

Consulta al médico sobre los medicamentos para bajar el colesterol. La diabetes, está asociada a un mayor riesgo de padecer una enfermedad cardiovascular, sobre todo durante la menopausia. Para disminuirlo, se deben comer alimentos saludables y hacer ejercicio regularmente. Incluso el médico puede recomendar un medicamento para bajar el colesterol.

Busca ayuda para los sí­ntomas menopáusicos. Ante los problemas de sofocos, sequedad vaginal, disminución de la respuesta sexual u otros sí­ntomas menopáusicos, ya hay tratamientos disponibles. Por ejemplo, el médico puede recomendar un lubricante vaginal o la terapia con estrógeno vaginal para corregir el adelgazamiento y la inflamación de las paredes vaginales (atrofia vaginal). También puede recomendar la terapia de reemplazo hormonal para aliviar los sí­ntomas si no tienes contraindicaciones para esta terapia.

Si el aumento de peso es un problema, un especialista puede ayudar a revisar los planes de comidas. Para algunas mujeres, la terapia hormonal puede ser una buena opción.

Tener diabetes mientras se transita la menopausia puede ser un desafí­o doble. Lo importante es trabajar en estrecha colaboración con el médico para facilitar este proceso.

Fuente:
cronica.com.mx