No se vale, sinceramente, que por algunas personas otras paguemos.
Es clara la frase cuando padecemos la intransigencia de grupos políticos y pseudo políticos que no han hecho otra cosa a través de su existencia que jorobar al de al lado, pedir dinero por componendas poco claras, abusar de la buena fe de las autoridades y estrangular a las ciudades. Un caso claro es el que se presenta cuando los señores que se dicen miembros de una agrupación con fines poco claros y que se dice llamar “Antorcha Campesina” busca cualquier pretexto para hacer plantones.
Lo que no saben muchos de sus supuestos militantes es que algunos dirigentes aprovechan tiempos electorales para llevar, como dice la gente, agua a su molino, en aras de una buena suma de dinero para sus cuentas personales, que nada tienen que ver con las del gremio o agrupación.
También, en el caso de la declaración del secretario de gobierno Morelos Jaime Canseco, tenemos que considerar que no se debe involucrar el hecho de que un personaje esté siendo objeto de un proceso judicial con tintes políticos. La acusación a Francisco Chavira está ahí, y lejos de gastar tantos miles de pesos en movilizaciones que sugieren que no hay otro tinte mas que el conseguir la candidatura del PRD a la sendauría, podrían haber alcanzado a pagar con creces un buen bogado que pueda ayudarles a definir su situación personal, producto de una demanda judicial que tiene fundamento, aunque será la autoridad la que determine la validez que pudiera o no tener la misma.
Nada tienen que ver otras autoridades por mucho que quieran hacerlo parecer.
Suponemos también que los hermanos Chavira, con tantos años viviendo de la política –que no es lo mismo que hacer política- no entiendan cual es la definición del término “preso político” y quieran endilgar a su pariente esta etiqueta buscando que la autoridad lo libere sin más ni más.
Los procesos deben completarse, y si no, hay autoridades federales como instancias superiores para determinar y buscar que se haga justicia.
No se vale que nos quieran hacer pensar que a Francisco lo detuvieron por órdenes del Ejecutivo. Nada que ver con la demanda interpuesta por otro miembro del PRD que también tiene mucho que aclarar a sus militantes.
No confundamos, y nos gustaría que no se permitiera el abuso de estos grupos que nada tienen de representación social, porque si usted les pregunta a la mayoría de los que acuden, no tienen idea de lo que defienden. Los acarrean pagando miles de pesos en autobuses, y aún más, se ponen agresivos con quienes les piden cumplir la ley. Los estacionómetros son la clara muestra: llegaron, no pagaron y pretenden que no se les cobre la multa que usted y yo pagamos por no cubrir las cuotas de estacionamiento, que si bien es cierto, no estamos de acuerdo con ellas, hay que acatar la disposición oficial, y si no estamos de acuerdo, habrá instancias para inconformarnos, pero nunca se aceptará como válida la del secuestro de las calles y dependencias.
Es cuando debe entrar la autoridad con toda su energía a hacer valer la ley, porque no tenemos la culpa de sus problemas personales, que pagamos a precios muy altos los ciudadanos, y no solo en la entidad sino en el país entero.
Llama la atención el hecho de que no haya un pronunciamiento nacional sobre la detención del neolaredense Chavira, porque suponemos que los dirigentes de ese partido saben que no es defendible la causa.
Así de claro es, pero queremos que no nos perjudiquen a los demás.
No hay tal preso político, hay un ciudadano sujeto a una demanda judicial, que puede perder sus derechos ciudadanos si se demuestra el delito, y no se vale lo que están haciendo.
No engañemos a los ciudadanos. Por eso, y por muchas razones como las que esgrime Félix Mezquitic, el PRD ha perdido la poca credibilidad que tenía en la entidad. Así de sencillo.
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