Benny Cruz Zapata/EnLíneaDIRECTA
Victoria, Tamaulipas.- En la antesala del llamado Día de muertos, se generan sentimientos que en el colectivo apuntan hacia la tristeza, la añoranza, los recuerdos de aquellos que se fueron, de los que se nos adelantaron en un camino sin retorno, dejando tras de si una estela de dolor y sentimiento de pérdida.
Desde la tanatología, disciplina integral que estudia el fenómeno de la muerte en los seres humanos, tratando de resolver y enfrentar las situaciones conflictivas que suceden en torno a ella, desde distintos ámbitos del saber; esto tiene explicacion.
La maestra Patricia Blizar Zozaya, Presidenta de la Asociación Mexicana de Tanatologia a.c., sustenta que la tanatologia es un alivio para el alma :
“Los seres humanos en colectivo nos podemos preparar para todo, menos para la muerte o las pérdidas, con todo y que estas son parte de la vida misma”
Opina que en estos días en que la gente se enfrenta a sus duelos, recordando a sus seres queridos, sale a relucir que la cultura de la muerte es inexistente, a pesar de que desde que se nace se tiene asegurada:
-Pero nadie nos prepara o se prepara para morir, entonces se asocia con dolor, con tristeza, con pérdida.
Por su parte, el especialista en Tanatología y Terapia de Duelo con Enfoque Gestalt y Humanístico, Raúl Carrillo ejemplifica el sentir colectivo respecto a la muerte.
Hace referencia a “El Libro Tibetano de la Vida y de la Muerte” cita el siguiente texto de Montaigne: “Los hombres vienen y van, trotan y danzan, y de la muerte ni una palabra. Todo muy bien. Sin embargo, cuando llega la muerte, a ellos, a sus esposas, a sus hijos, sus amigos, y los sorprende desprevenidos, ¡qué tormentas de pasión no los abruman entonces, qué llantos, qué furor, qué desesperación!”
Asimismo comparte que no hace mucho, escuchó a una mujer decir algo que hoy parafrasea:
“ Ella narraba que estuvo a punto de morir: “ Cuando salí de la sala de terapia intensiva me di cuenta de algo que me dio mucha alegría: estaba respirando”.
Efectivamente, esa persona de quien te hablo mantenía en su cuerpo ese conjunto de movimientos que la han acompañado desde siempre: su respiración.
Respiraba sin dar el verdadero peso específico a algo tan importante, que por lo automático que resulta, tal vez deja de valorarse en su justa dimensión.
Considera, con base en vivencias propias, que cuando alguien experimenta un suceso cercano a su muerte, la vida se torna distinta, diferente.
“Se suele dar valor y relevancia a aspectos que en ocasiones llegamos a considerar que están presentes sencillamente porque tienen qué estar, la pregunta ¿por qué a mí?, no se presenta de manera común ante situaciones agradables de la vida.
No es tan frecuente escuchar a alguien decir: ¿por qué respiro?; ¿por qué tengo salud?; ¿por qué tengo trabajo?; ¿por qué cuento con alguien que me ama y a quién amo? Por citar algunos ejemplos.
Tal vez sea más ordinario escucharla cuando algo doloroso, triste, lamentable, irreparable, quizás devastador, ocurrió en la propia persona o en los seres cercanos a ella.
Opina que lo antes dicho es un reflejo de las personas no se preparan para la muerte:
-Es necesario fomentar una toma de conciencia, por ejemplo nosotros como tanatologos no solo estamos enfocados a preparar para este paso, no solo nos dedicamos a ayudar a la gente a bien morir, sino a bien vivir y esto se logra asumiendo compromiso de vida, la superación de duelos en todos los sentidos, porque hoy en día no solo la muerte es pérdida, sino también un divorcio, el desempleo, el envejecimiento, a una jubilación…y para esto también hay que prepararse.
Cabe mencionar que la Tanatología es una disciplina integral que estudia el fenómeno de la muerte en los seres humanos, tratando de resolver y enfrentar las situaciones conflictivas que suceden en torno a ella, desde distintos ámbitos del saber, como son la medicina, la psicología, la religión y el derecho fundamentalmente.
Para Blizar Zozaya, en general nunca se esta preparado para ver morir a los seres amados:
“Puedes tomar terapia, ir con el tanatologo, pero la pérdida de un ser querido es un duelo difícil de superar, siempre nos preguntamos porque, nos queda la sensación de vacío, es dolor es inmenso sin embargo conforme pasa el tiempo estas sensaciones tienden a disminuir o transformarse, se llega lograr convivir con la pérdida, a superarla”.
Concluye señalando que sobrellevar un duelo no es nada fácil, aunque todos los seres humanos tienen la capacidad de superar por si mismo esta circunstancia de la vida:
“Se tiene que trabajar el duelo desde el interior , porque se trabajan muchas emociones con la partida de un ser querido, por ejemplo, en duelos no resueltos la rabia se apodera de las personas, igual la tristeza, el riesgo es cuando estas emociones se enquistan y en lugar de desaparecer se refuerzan, aquí es donde entra la tanatlogia, cuando la razón va por un lado y las emociones por otro, cuando estas se imponen es de lamentables consecuencias y hay que recibir ayuda profesional”.